EVOLUCIÓN DE LA ORIENTACIÓN PROFESIONAL
Es a principios del siglo XX cuando la Orientación Profesional se configura como una acción y proceso formal con características científicas. Desde la antigüedad
hasta finales del siglo XIX, la Orientación Profesional se ejercía de manera informal, sin intencionalidad propiamente orientadora y más bien como actividad de ayuda y consejo ante la elección
profesional, vinculada a planteamientos un tanto intuitivos de tipo filosófico o religioso.
Autores como Platón, Montaigne o Pascal ya hablaban de las inclinaciones naturales de la juventud hacia una actividad profesional y de lo negativo de dejar al azar
la elección del oficio.
En el siglo XIV en distintos países europeos, entre ellos España, son las instituciones religiosas y de caridad las que, desde una perspectiva benéfico-asistencial,
protegen a la infancia y a la juventud y se preocupan de conseguirles un trabajo En nuestro país, son hitos importantes en el siglo XVI las obras de Luis Vives y de Juan Huarte de San Juan. Este
último, en su obra Examen de Ingenios para las Ciencias, publicada en 1595 y considerada pionera en la Orientación Profesional, relaciona las aptitudes que diferencian a las personas y la
relación que guardan con los distintos tipos de artes y ciencias, siendo necesario buscar el mejor ajuste entre ambos aspectos para conseguir un buen funcionamiento de la sociedad.
Desde el Renacimiento hasta el siglo XVII podemos observar que diversos autores manifiestan una preocupación por la formación para el trabajo y también por la
elección de un oficio o profesión (Pascal, Leibniz, Rousseau). La idea central que se va fortaleciendo en esta época es la de que la elección vocacional va a estar condicionada por las
características de los individuos y por su educación. Esta idea se verá reforzada a finales del XIX y principios del XX ante las necesidades que plantea la emergente sociedad industrial, siendo
entonces cuando se producen los primeros planteamientos de una Orientación Profesional científica y sistemática.
En la sociedad de principios del siglo XX se gestan ya las características que definen, prácticamente hasta nuestros días, el escenario de relaciones entre la
Orientación Profesional y el mundo laboral. La división social y científica del trabajo, su mecanización, la diversificación de la mano de obra, las nuevas profesiones, el éxodo rural, las
desigualdades sociales motivadas por un acceso diferencial al mercado de trabajo, crean un clima de incertidumbre y desorientación ante la incorporación al mercado laboral.
Con la llegada de la revolución industrial la Orientación Profesional empieza a atender a la nueva clase trabajadora y a conectar la escuela con el mundo del
trabajo, en el marco de los movimientos defensores de la compensación de las desigualdades sociales y de los derechos humanos. Al desarrollarse la industria, la frecuencia de los accidentes
laborales y el insuficiente rendimiento en el trabajo mueve a Munsterberg y a Taylor a interesarse por el factor humano y por el problema de la elección de cada persona en función del tipo de
actividad que quiere desarrollar.
Aunque es difícil identificar el momento exacto del nacimiento de la Orientación Profesional la mayoría de autores lo sitúan en 1908, cuando el ingeniero Frank
Parsons, ligado al movimiento progresista de la educación, funda el primer centro de orientación el Vocational Bureau de Boston, dependiente de un centro de servicios sociales, la Civic
Service-House, y publica en 1909 su obra Choosing a Vocation, en la que se encuentra la esencia del enfoque de rasgos y factores.
En estos primeros momentos la Orientación Profesional se desarrolla fuera del marco educativo reglado, en contexto norteamericano y sin el apoyo de psicólogos,
sociólogos o educadores. A este respecto, es importante señalar que va a ser la incipiente psicología diferencial y la psicometría las disciplinas que pongan al servicio de la Orientación
Profesional, las bases para el análisis de las necesidades personales y para la creación de sencillos modelos de selección y de orientación con un valor predictivo.
A partir de la década de los cincuenta, empieza el interés por el contraste y la adecuación del concepto de sí mismo con la realidad ocupacional, dando entrada a la
sociología ocupacional, a la economía y a un planteamiento evolutivo en la dinámica individual. En este momento coexisten dos interpretaciones de la Orientación Profesional:
- Como tratamiento: para la intervención en los momentos puntuales de toma de decisión y en respuesta a taxonomías de problemas dificultades a la hora de
elegir que son previamente diagnosticados y para cuya solución se intenta aplicar ciertas técnicas.
- Como estímulo: para la adquisición de los conocimientos, actitudes y destrezas necesarias para enfrentarse a esos momentos críticos. La orientación se plantea como
la intervención que ayuda a adquirir una cierta identidad profesional y a desarrollar las conductas anticipatorias a la elección profesional que permitan a las personas construir el entramado de
su madurez vocacional antes del momento de crisis.
La progresiva consideración de la Orientación Profesional como estímulo va a provocar en torno a la década de los setenta, la redefinición de la disciplina por su
mejor adecuación al concepto mismo de educación. Por estas mismas fechas aparece el concepto de desarrollo de la carrera con el que se pretende significar la globalidad del proceso profesional
dentro de una trayectoria vital.
Los investigadores del desarrollo de la carrera, tanto desde la orientación para la carrera (career guidance) como desde la educación para la carrera (career
education), van a ser los que transformen y generen un importante cambio en la evolución de la Orientación Profesional y en las fórmulas establecidas para preparar a las personas para el
trabajo.
Como expresión de la política que se desarrolla en relación al desarrollo de la carrera, la National Career Development Association (NCDA, 1993) señala los
siguientes postulados básicos que la Orientación Profesional, a partir de este momento, hará suyos:
1. Uno de los derechos más importante de toda persona es la libertad de elección ocupacional y de carrera. Esta libertad debe protegerse y estimularse a lo largo de
la vida.
2. Todas las personas a lo largo de su vida deben poder disponer de asistencia profesional en el desarrollo de su carrera (incluyendo, pero no limitándose al consejo
para la carrera -career counseling-).
3. La asistencia para el desarrollo de la carrera es un esfuerzo compartido de la comunidad que implica al sistema educativo, a la estructura familiar, negocios,
industria, y una amplia variedad de agencias y organizaciones comunitarias. No se lleva a cabo únicamente por profesionales del desarrollo de la carrera.
4. Debe de favorecerse para toda persona la equidad, no sólo la igualdad, de oportunidades de desarrollo de carrera. Esto significa que, cuando dos personas
igualmente cualificadas compiten por el mismo puesto, debe darse preferencia a la persona que pertenezca al grupo que más probablemente haya sido excluido de esa posición en el pasado debido a
prejuicios o estereotipos.
5. El derecho de cambiar de ocupaciones y/o direcciones de carrera es tan importante como el derecho de elegir una ocupación y/o dirección de carrera.
6. Una información correcta y actualizada sobre oportunidades educativas y ocupacionales es vital.
7. Ayudar a los individuos a incrementar la autocomprensión de sus habilidades, intereses, valores y metas es un fundamento vital del proceso de desarrollo de la
carrera.
A partir de este momento la Orientación Profesional se fundamenta en la necesidad de proteger y estimular la libertad de la persona con respecto al desarrollo de la
carrera y en su derecho a recibir ayuda profesional en los distintos períodos de su vida a través de un esfuerzo comunitario (Pereira, Gringas y Dupont, 1998, p.22). Ciertamente, a principios del
siglo XXI, hemos llegado a una manifiesta redefinición de la Orientación Profesional que se hace ahora más integral, compleja y cercana a los modelos de previsión y de preparación de la persona
hacia su futuro, de madurez para el cambio y de respeto a las diferencias.
ETAPAS DE LA ORIENTACIÓN PROFESIONAL:
Para facilitar su análisis hemos tomado como referente las clasificaciones realizadas por Álvarez González (1995) y por Valls Fernández (1998). Estas clasificaciones
funcionan como espacios temporales delimitados en los que hemos situado los procesos sociales y los movimientos teóricos que han ido configurando la disciplina. En la selección de los
acontecimientos más relevantes se ha tomado como referente el trabajo de Parra (2001).
La adaptación que proponemos distingue las etapas en la evolución de la Orientación Profesional que a continuación siguen:
1. Comienzos de la Orientación Profesional. Etapa observacional (1900- 1915).
2. Período de contrastes y maduración. Etapa empírica (1915-1950).
3. Expansión de la orientación. Etapa teórica (1950-1970).
4. Profesionalización de la orientación Etapa tecnológica (1970-1995).
5. Dimensión Europea de la Orientación Profesional (Actualmente).

Curso a distancia toda España: TECNICO EN ORIENTACION
E INSERCION LABORAL
Matricula: ofertas y descuentosenvio+4%iva)
Diploma
acreditativo.
FICHA DE MATRICULA para cualquier curso

ANIMACION,
SERVICIOS EDUCATIVOS Y TIEMPO LIBRE
Animacion Servicios Educativos

http://animacionservicios.wordpress.com
ANIMACIÓN, SERVICIOS EDUCATIVOS Y TIEMPO LIBRE - C.I.F. B-36.968.808 - Inscr. Reg. Mercantil de Pontevedra, Tomo 3178, Folio
100, Inscripción 1ª, Hoja PO-39662